martes, 17 de marzo de 2009

El primer volado: para quien cree que el acoso moral sólo se da en el trabajo o la escuela

"El clavo que sobresale, recibe un martillazo"
(Refrán chino...¿o japonés?)

Dicen que el "mobbing" o "acoso moral", es una de las dolencias de nuestro tiempo, que se da en situaciones sociales donde existe una relación de poder (horizontal o vertical). Y aunque en muchos lugares existe un código legal para prevenir, terminar o castigar esta actividad malsana, su carácter perverso es tan sutil y los acosadores tan hábiles para dañar en la sombra, que a la víctima le resulta agotador emprender el largo y sinuoso camino para desenmascararlos.
Los códigos legales, además, ubican el escenario del acoso dentro de las relaciones laborales o académicas...pero en otro tipo de relaciones sociales no existe esta figura jurídica, a lo más que se llega es a identificar el acoso u hostigamiento psicológico, pero sólo dentro de los límites de la violencia intrafamiliar.

Yo soy de las que creen que, el acoso moral, no sólo se da entre las relaciones familiares, laborales o académicas... aparece, de cuando en cuando, hasta en las relaciones afectivas que se establecen en un círculo de amigos (o amigas) porque así como existen personalidades carismáticas y brillantes, también se arrastran, desde las sombras del inconsciente, los complejos y/o resentimientos de personalidades que, carentes de luz propia, se agarran a la cola de los cometas, como las rémoras bajo los tiburones.

Existen muchas definiciones y categorías de acoso, descripciones de víctimas y victimarios, así como descripciones de las estrategias o técnicas utilizadas por los "mobbers". Casi todos los expertos coinciden en que el acoso es una conducta deliberada. Sin embargo, en el caso de un círculo de amistades, esta situación es algo más sutil- y por tanto más dañina- puesto que intervienen no sólo el acosador y el acosado, sino también algunas personas cuyo concepto erróneo de "buena fe", así como sus valores y prejuicios inconscientes, empoderan al acosador siguiéndole el juego. Y es, precisamente, el nivel inconsciente de algunas actitudes, así como el afecto involucrado en la relación, lo que hace más difícil terminar con esta conducta sin lastimar a terceros.

Yo, desde luego, no soy experta, pero en aras del aprendizaje y de la preservación de mi autoestima a través del humor, me he permitido trasladar algunos conceptos del acoso moral en el trabajo, a las relaciones amistosas. Luego, si por este post me vuelven a levantar una hoguera, no importa que me he conseguido un extintor más grande.

SABES QUE ERES VÍCTIMA DE ACOSO, CUANDO:

a) Cambian, inexplicablemente, los canales de comunicación, por ejemplo: cuando te acercas y, de repente, todo mundo se calla; cuando se planea una actividad grupal en la que, indefectiblemente, tú no estás incluído pero te la hacen saber, de cualquier manera; cuando te enteras que se envío un correo y tu fuiste la única que no lo recibió; cuando, para hablar contigo, hace falta una reunión "grupal" , en terreno "neutral" (algo así como la sensación de haberte convertido en una arma de destrucción masiva y se necesita un escuadrón antibombas, con equipo especial; te han poseído todos los demonios y hace falta un exorcismo).

b) Cuando hay un desacuerdo, éste se expresa con fórmulas categóricas ("tú siempre, nosotros nunca", o viceversa) médicas (si estás enferma, tu desacuerdo es un síntoma y no un juicio racional); psicológicas ("estás sensible" o "deprimida") o románticoeróticofestivas (cuando creen que la aparición o ausencia de X galán, altera tu capacidad de tolerancia a las incongruencias).

c) Invariablemente, te aplican la Ley del Embudo (lo angosto para ti y lo ancho para el resto del mundo): todo lo malo ocurre por tu causa; las excepciones a la regla se aplican a otros, no están hechas para ti; pecas de pensamiento, palabra, obra y omisión; tienes voz, pero no hay oídos que escuchen; tienes voto, pero no es válido por las razones expuestas en el punto "b" y, por tanto, votan todos en contra aunque la idea sea buena.

d) Pareces una metáfora caminante del boletinado en el buró de crédito: no sólo tus opiniones dejan de contar sino que el descrédito alcanza la esfera de tu vida personal e íntima, así como el sistema de valores en el que crees.

e) El grupo comienza a funcionar como secta y, tu iniciación en ella, comienza con un bautizo en el que te cambian el nombre, por algún mote más o menos creativo, casi siempre proveniente de alguna cualidad considerada defecto; de pésimo gusto y peor intención.

¿Qué es lo que desencadena ésta actitud entre gente que, se supone, comparten afectos amistosos? Creo que hay varias razones: a veces puede ser la necesidad de cambiar de paradigmas; a veces resulta que, en determinadas situaciones, estás recibiendo mayor atención que los demás y, en desafortunadas ocasiones, es provocado por alguien quien, como titiritero, aprovecha las coyunturas y mueve los hilos del subconsciente colectivo, bien sea para "castigar" aquella parte de SU personalidad que más le desagrada y que observa (o cree percibir) en ti, o para eliminar aquella parte de TU personalidad que a ella le gustaría poseer, pero por holgazanería o falta de talento, no puede conseguir para ella (algo así como el cuento de los cangrejos rubios y morenos).

No encontré, en todo el material revisado para documentar este post, una clasificación sobre los acosadores, pero como éste no es un artículo científico o legal, me voy a permitir elaborar una categoría basada en ciertas experiencias personales. Vale la pena aclarar que, esta clasificación vale tanto para el acosador, como para quien le sigue el juego
consciente o inconscientemente.

TIPOS DE ACOSADORES

El Ganador del Oscar: Ese que llora, con los demás (y a tus espaldas), porque le infringiste una ofensa, casi siempre falsa o sacada de su imaginación.

El Democrático: "Si la mayoría opina lo mismo, es que tienen razón".

El Confidencial: "No puedo revelar mis fuentes, pero me han contado que tú (o que ella/él)..."

El Adivino: "Los demás van a pensar que..."

El que te quiere (aunque no te diga para qué): "Lo hago/digo por tu bien"

El de la lógica aplastante: "Si se supo afuera es que tú (o ella/el) lo contaste".

El Guardián de las buenas Costumbres: "Por tu/su culpa nos faltan al respeto a todos"

Tu Único amigo: "Los demás sólo te dan el avión/ te tiran de loco y se ríen de ti".

El Bolsa de Valores: Nunca te dice "no" si invitas tú...cuando eres quien necesita o te hace el "grandísimo favor", mientras entorna los ojos y pone cara de resignación, o se vuelve sordomudo y ciego instantáneamente .

El Invitado de Piedra: No se mete en asuntos que no son suyos, aunque los provoque o hable de ellos.

El Consejero Perfecto: El que opina de cosas que no sabe, no le constan o no percibe.

El Oído Atento y Boca Generosa: Aquel capaz de dar crédito a rumores, chismes y habladurías y cumplir con la labor social de difundirlos.

El Leal: Ese que es capaz de pensar lo peor de ti, y solamente de ti, en todo momento, situación y lugar.

El Novela Televisa: El que, si te enfrentas al acoso, cree que es porque te bajó (real o imaginariamente) un galán (o galana)

En fin, seguro que hay más y, por si esto fuera poco, a veces se combinan las características de todos ellos en una o varias personas.Y si bien es cierto que ser víctima de cualquier acosador, en cualquier lugar, es agotador, frustrante y altamente encabronante, también es cierto que a veces puede ser una especie de homenaje . ¿Por qué decimos lo anterior? La razón es simple:

Si bien es cierto que todos estamos expuestos al acoso, los "elegidos favoritos", de acuerdo a los expertos, son:

"... personas carismáticas que tienen grandes habilidades para las relaciones sociales -, sobre todo si son inconformistas y gracias a su inteligencia y preparación cuestionan sistemáticamente los métodos y formulas de organización del trabajo que les vienen impuestos. Otra de sus características es su predisposición al trabajo en equipo, ya que no dudan un instante en colaborar con sus compañeros, facilitándoles cuantos instrumentos y medios estén a su alcance en pro de la consecución de los objetivos colectivos. En algunos supuestos los agresores llegan a envidiar incluso las condiciones favorables de carácter extralaboral de sus víctimas como pueden ser las relativas a una vida social y familiar satisfactorias".

O sea, el clavo que sobresale recibe un martillazo, especialmente si está hecho con una aleación de platino.

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